El Real Sociedad B comienza la temporada 2026/2027 con un partido emocionante contra el Castellón.
El Real Sociedad B abre la temporada 2026/2027 con un partido emocionante contra el Castellón, mientras Pablo Hernández busca dar continuidad al crecimiento del equipo. El entrenador del Castellón ha comparecido en rueda de prensa para hablar de este primer encuentro.
Pablo Hernández al habla
El entrenador del Castellón ha hablado sobre el objetivo del equipo para la temporada 2026/2027. «Sí, ese es el objetivo, volver a estar en la pelea. Sabemos la dificultad por lo que es esta liga, por los equipos que van a estar ahí y por los que han descendido de Primera, cuyo objetivo también va a ser volver», señaló el técnico albinegro.
Brignani y Kostis, las únicas bajas
El Castellón llega al estreno con prácticamente toda la plantilla disponible. «Tenemos a Brignani y Kostis lesionados. Los demás están todos disponibles, todos en plena forma para jugar», confirmó Hernández.
Una Real B «muy joven y muy atrevida»
La incógnita antes del partido está en saber cuántos jugadores de la Real Sociedad B que han realizado la pretemporada con el primer equipo estarán finalmente en Zubieta. «No sabemos si van a estar o no. Deducimos que la mayoría sí que van a participar y van a bajar con el filial, pero hasta el día del partido no lo sabremos», afirmó Hernández.
El objetivo es mejorar los números
El entrenador del Castellón espera una competición «muy larga, muy difícil, muy disputada y muy igualada», con numerosos equipos en la pelea. Para seguir creciendo, señala además una asignatura pendiente: «Competimos mejor contra los equipos de arriba que contra los de abajo. Tenemos que dar ese pasito más».
La Real Sociedad B busca arrancar con buen pie
El Real Sociedad B busca arrancar la temporada 2026/2027 con un buen pie, después de una pretemporada marcada por la puesta a punto del equipo y la adaptación de las nuevas piezas. El duelo supondrá la primera prueba oficial para medir el nivel competitivo del Castellón ante un rival joven y exigente, con el habitual sello de la cantera donostiarra.
