Real Sociedad busca un golpe de efecto en Europa para cambiar su dinámica tras el duro revés doméstico. El conjunto txuri-urdin recibe este jueves al Bournemouth en el Reale Arena para estrenar la fase de liga de la Europa League, una oportunidad para dejar atrás el 0-3 encajado ante el Atlético de Madrid el pasado fin de semana.

La Real afronta el partido desde la decimotercera posición en LaLiga, con siete puntos de dieciocho posibles. Su balance de dos victorias, un empate y tres derrotas refleja la irregularidad que pretende corregir en el torneo continental. El equipo de Imanol Alguacil se apoya en el buen momento de Luka Sučić, máximo goleador del equipo con dos tantos en seis apariciones.

Bajas defensivas en Anoeta

La principal preocupación para el encuentro reside en la defensa. El club confirmó que Igor Zubeldia y Álvaro Odriozola están fuera de la convocatoria. Zubeldia, con una lesión muscular, no estará disponible hasta finales de mes, mientras que Odriozola, con una rotura de ligamento cruzado, tiene un plazo de recuperación más largo. Estas ausencias obligarán a reajustes en el centro de la zaga y el lateral derecho.

Frente a ellos, el Bournemouth llega tras una racha de cuatro partidos sin perder en la Premier League, incluyendo empates contra Brentford y Newcastle. Los cherries también arrastran bajas importantes, como las del delantero Eli Junior Kroupi y el defensa Julián Araujo. El duelo en el centro del campo, donde se espera el pulso entre Carlos Soler y Tyler Adams, será clave.

Para la Real, este partido supone el inicio de una semana intensa que continuará el domingo con una visita a Mestalla para medirse al Valencia. La plantilla necesita recuperar la confianza y la solidez defensiva que le ha faltado, habiendo encajado once goles en seis jornadas ligueras. Los aficionados pueden consultar el calendario completo en nuestra página de partidos y el estado del equipo.

El partido está programado para el jueves 17 de septiembre a las 21:00 hora local en San Sebastián. Una victoria en el estreno europeo sería el mejor antídoto para levantar el ánimo en la capital guipuzcoana.